Las ciudades son los puntos de atracción para la captación de la inversión, de las empresas y del capital humano. Son los espacios en los que se generan los factores claves para atraer y disponer de los elementos esenciales que garanticen su progreso y bienestar, y, en nuestros días, las grandes ciudades compiten por la inversión productiva, por el talento, por los flujos turísticos, por albergar eventos y organismos internacionales.

 

La posición de una ciudad viene determinada por la percepción que de ella tienen los agentes socio-económicos internacionales y son muchas las variables que en ella inciden y que hace que unas ciudades ocupen unas posiciones preferentes frente a otras.

 

Este marco tan competitivo entre las principales ciudades del mundo ha supuesto un ejercicio de reflexión estratégica para definir el posicionamiento de las ciudades en función de los recursos disponibles proliferando todo tipo de clasificaciones, índices y ranking de ciudades.

 

Son innumerables las referencias de este tipo que clasifican y califican a las ciudades del mundo respecto a una determinada variable de análisis (calidad de vida, capital humano, la imagen, el entorno económico, la conectividad externa e interna….)