Telefónica,  Acciona y Repsol son tres de las siete compañías españolas incluidas en el grupo de las 1.000 compañías del mundo que más dinero invierten en I+D+i.

Estas com­pañías han in­ver­tido en 2016 un total de 2.539 mi­llones de dó­lares (2.329 mi­llones de eu­ros), según se aprecia en el in­forme ‘2016 Global Innovation 1.000’, ela­bo­rado por la con­sul­tora de es­tra­tegia de PwC.

El es­tudio muestra que, entre 2015 y 2016, la in­ver­sión en I+D de las 1.000 em­presas que más de­dican a in­no­va­ción en el mundo fue de 680.000 mi­llones de dó­lares (629.630 mi­llones de eu­ros).

En lo más alto de la cla­si­fi­ca­ción de las em­presas más in­no­va­doras fi­guran cor­po­ra­ciones de la talla de Volkswagen, Samsung, Amazon, Google e Intel.

El in­forme cons­tata que la forma en la que in­vierten en in­no­va­ción las ma­yores em­presas del mundo está cam­biando. Si tra­di­cio­nal­mente de­di­caban gran parte de su pre­su­puesto en I+D a la me­jora de sus pro­ductos fí­si­cos, du­rante los pró­ximos años van a cen­trar la ma­yoría de su es­fuerzo en el desa­rrollo de soft­ware y de nuevos ser­vi­cios.

En 2020, la in­ver­sión en in­no­va­ción en pro­ductos fí­sicos solo su­pondrá el 37% de la in­ver­sión total en I+D, cuando en 2010 el por­cen­taje era del 46%, mien­tras que la des­ti­nada al desa­rrollo de soft­ware y ser­vi­cios cre­cerá hasta el 63%.

Las grandes com­pañías nor­te­ame­ri­canas son las que están li­de­rando esta trans­for­ma­ción, hasta el punto de que, de las 1.000 com­pañías ana­li­za­das, 381 son nor­te­ame­ri­ca­nas, 33 más que en la edi­ción de año pa­sado, mien­tras que las eu­ro­peas caen de 244 a 223.

Con este cambio de es­tra­te­gia, las em­presas buscan se­guir siendo com­pe­ti­ti­vas, au­mentar sus in­gre­sos, cum­plir con las ex­pec­ta­tivas de los clientes y au­mentar sus már­ge­nes.

El cambio de rumbo de las in­ver­siones en in­no­va­ción está pro­vo­cando tam­bién un cambio en los per­files pro­fe­sio­nales que van a de­mandar las em­pre­sas.

Se es­pera que, en 2020, el nú­mero de em­presas que con­si­deran a los in­ge­nieros elec­tró­nicos como su prin­cipal prio­ridad a la hora de con­tra­tar, caiga un 35%, mien­tras que au­men­tará del 8% al 16% las com­pañías en las que el co­lec­tivo de in­ge­nieros de datos sea el más im­por­tante.

Los in­gresos de las em­presas que más in­vir­tieron a nivel mun­dial en I+D caen casi un 12% en 2016, arras­trados por las em­presas de energía y quí­mica y el fuerte des­censo del precio del pe­tró­leo.